"Empezamos con dos contrapartes y un solo terminal. La lectura de vena palmar nos ahorró la firma en papel, pero el primer mes tuvimos tres rechazos por manos frías en la sala de juntas. Ajustamos la temperatura del espacio y el problema bajó. Lo que más valoramos es que la marca temporal del escrow queda registrada sin discusión."
Camila Aguilar Alvarez
Mesa de operaciones OTC, Buenos Aires
"Probamos retina primero y volvimos a palma. La retina daba un patrón más estable, pero exigía que cada operador se sentara en la misma posición y con la misma luz. En una mesa compartida eso no se sostiene. Con palma el flujo es más tolerante al movimiento, aunque el registro inicial de cada contraparte lleva su tiempo."
Valeria Mendoza Reyes
Responsable de cumplimiento, fondo regional
"Como founder lo que me importaba era no depender de un dispositivo externo ni de una contraseña compartida. El escrow biométrico resolvió eso, pero nos obligó a escribir por adelantado qué pasa si una de las partes no puede completar la lectura. Ese documento es hoy la parte más útil del proceso."
Estudio jurídico asociado
Contratos de inversión, Posadas
"Integramos el sensor en el terminal que ya usábamos para confirmar condiciones. La latencia añadida es baja, pero el cifrado de la captura fue lo que más revisó nuestro equipo técnico. Tardamos más en validar ese punto que en instalar el lector."
Equipo de infraestructura
Operador de pagos, CABA
"No es magia. Si la contraparte no está registrada, no hay confirmación. Si la mano tiene poca perfusión, hay reintento. Lo que cambia es que la liberación del contrato deja de depender de un correo y pasa a tener una marca verificable. Para nosotros eso ya justifica el cambio."
Mesa de tesorería
Empresa familiar, Misiones